¿El VAR ayuda o manda en el Mundial 2026? La tecnología vuelve al centro del debate
El videoarbitraje (VAR) volvió a convertirse en uno de los grandes protagonistas del Mundial 2026. La herramienta creada para reducir errores arbitrales enfrenta nuevamente cuestionamientos por la forma en que interviene en jugadas decisivas y por la falta de uniformidad en algunos criterios aplicados durante el torneo.
La Copa del Mundo, disputada en Estados Unidos, México y Canadá, ha dejado varias acciones revisadas desde la cabina arbitral, con decisiones modificadas después de acudir al monitor y otras confirmadas por los jueces principales. Estas situaciones han provocado críticas entre futbolistas, entrenadores, exárbitros e hinchas, quienes se preguntan si la tecnología realmente ayuda al juego o si ha comenzado a tener demasiado peso en el desarrollo de los encuentros.
Un sistema creado para reducir errores
El Sistema de Asistencia Arbitral por Video fue incorporado oficialmente al fútbol profesional en 2018, después de un periodo de pruebas supervisado por la International Football Association Board (IFAB).
Su debut en una Copa del Mundo ocurrió ese mismo año en Rusia 2018, con el objetivo de corregir errores en jugadas determinantes como goles, penales, expulsiones directas y confusión de identidad de jugadores.
Desde entonces, el VAR ha conseguido corregir decisiones equivocadas, pero también ha sido criticado por detener el ritmo del partido, generar interpretaciones diferentes y reducir el protagonismo del árbitro principal.
Uno de los mayores reclamos sigue siendo la falta de criterios uniformes. Una misma acción puede recibir una interpretación distinta dependiendo del árbitro, el partido o la competencia, lo que mantiene vigente la discusión sobre los límites de la tecnología.
Carlos Víctor Morales: “Está lejos de ser la herramienta perfecta”
El periodista ecuatoriano Carlos Víctor Morales, de radio Diblu y Marca 90, considera que el desempeño del VAR durante el Mundial 2026 demuestra que todavía no alcanza la precisión que muchos esperaban.
Según Morales, una herramienta diseñada para eliminar errores debería generar mayor certeza y no convertirse en una fuente constante de debate.
“No debería generar debate, debería ser la herramienta perfecta que justamente va a sancionar lo que el árbitro no ve”, señaló.
Para el comunicador, las múltiples controversias alrededor de sus intervenciones muestran que el sistema todavía depende demasiado de la interpretación humana.
Arturo Magallanes: “El error no es del VAR, sino del árbitro”
Una visión diferente tiene el periodista Arturo Magallanes, también de Marca 90, quien defiende el funcionamiento del sistema durante la actual Copa del Mundo.
A su criterio, la tecnología ha tenido un mejor desempeño que en ediciones anteriores y las polémicas nacen de las decisiones humanas, no del funcionamiento del VAR.
“El VAR es una herramienta, pero el margen de error es humano”, explicó.
Magallanes puso como ejemplo algunas decisiones polémicas en las que, según su análisis, el problema estuvo en la interpretación del árbitro y no en las imágenes disponibles para revisión.
Omar Ponce: “El VAR está ganando demasiado protagonismo”
El exárbitro ecuatoriano con escarapela FIFA, Omar Ponce, considera que el VAR ha adquirido mayor influencia durante las fases decisivas del Mundial 2026.
Para Ponce, la tecnología resulta útil en acciones objetivas, como determinar si un balón ingresó completamente al arco, pero genera más discusión cuando interviene en jugadas donde existe interpretación arbitral.
“Con la tecnología no entra el criterio; básicamente es lo que se ve”, explicó.
El exjuez señaló que algunas revisiones terminan anulando acciones que tradicionalmente se dejaban continuar y que esto puede llevar a una mayor dependencia del análisis tecnológico.
También cuestionó los fueras de juego milimétricos, donde pequeñas diferencias pueden definir la anulación de un gol.
El debate continúa: herramienta o protagonista
A pesar de las críticas, el VAR se mantiene como una parte fundamental del fútbol moderno. Sus defensores destacan que ha permitido corregir errores graves, mientras sus detractores advierten que puede afectar la dinámica del juego y generar nuevas controversias.
El Mundial 2026 vuelve a poner sobre la mesa una pregunta que sigue sin una respuesta definitiva: ¿la tecnología está ayudando al fútbol o está comenzando a tomar demasiado protagonismo dentro de él?

