La India enfrenta una amenaza climática: El Niño podría alterar el monzón y afectar su economía
El fenómeno climático ya fue confirmado por las autoridades meteorológicas y podría convertirse en uno de los más intensos registrados desde 1950.
El Departamento Meteorológico de la India (IMD) confirmó oficialmente el establecimiento de condiciones de El Niño en el océano Pacífico ecuatorial, un fenómeno que podría tener importantes repercusiones sobre el sistema de monzones del país y, en consecuencia, sobre su economía y producción agrícola.
Según el boletín climático publicado en junio de 2026, las temperaturas de la superficie del mar en el Pacífico central y oriental superaron los niveles necesarios para declarar la presencia de El Niño. Además, los especialistas señalaron que la atmósfera ya muestra una respuesta clara al calentamiento oceánico, confirmando que el fenómeno se encuentra plenamente desarrollado.
El Centro de Predicción Climática informó que durante el último mes las temperaturas oceánicas se mantuvieron por encima del promedio en gran parte del Pacífico ecuatorial. El índice Niño 3.4 alcanzó valores de hasta +0.7 °C, mientras que otras regiones registraron anomalías superiores a los +2 °C.
Los expertos también detectaron cambios significativos en los patrones de viento sobre el Pacífico, una señal característica de la evolución de El Niño y de su posible fortalecimiento durante los próximos meses.
Las proyecciones del Conjunto Multi-Modelo de Norteamérica (NMME) apuntan a que el fenómeno continuará intensificándose hasta el invierno boreal de 2026-2027. De hecho, los modelos climáticos estiman una probabilidad del 63 % de que se convierta en un episodio de El Niño muy fuerte, ubicándolo entre los eventos más intensos observados desde que existen registros modernos en 1950.
La preocupación en India radica en que El Niño suele afectar el comportamiento del monzón del suroeste, responsable de gran parte de las lluvias que abastecen la agricultura, los embalses y el suministro de agua del país. Una reducción significativa de las precipitaciones podría impactar la producción de alimentos, elevar los precios y ralentizar el crecimiento económico de una de las mayores economías del mundo.

