Experto analiza la crisis en Bolivia y advierte sobre el desgaste político del gobierno de Rodrigo Paz

Bolivia atraviesa una de las etapas más complejas de los últimos años debido a una ola de protestas y bloqueos que mantienen bajo presión al gobierno del presidente Rodrigo Paz. Sin embargo, para el abogado y analista boliviano Mauricio Zárate, el mandatario todavía conserva la fortaleza política necesaria para mantenerse en el poder.

Según el especialista en relaciones internacionales y derechos humanos, el conflicto actual tiene características distintas a otras crisis registradas en el país. Aunque las movilizaciones han ganado notoriedad, aseguró que no todo el territorio boliviano se encuentra paralizado y que los principales focos de protesta se concentran en La Paz, Potosí, Oruro y algunas zonas estratégicas del occidente del país.

Las manifestaciones, impulsadas por organizaciones sindicales, campesinas y sectores afines al expresidente Evo Morales, comenzaron con demandas sectoriales, pero evolucionaron hasta incluir pedidos de renuncia contra el actual mandatario.

La crisis también ha generado un fuerte impacto económico. De acuerdo con Zárate, solo la ciudad de La Paz registra pérdidas superiores a los cinco millones de dólares diarios debido a los bloqueos, afectando especialmente al comercio, transporte y turismo. Además, confirmó que el conflicto ya ha dejado víctimas mortales, incluyendo un menor de edad que no pudo recibir atención médica a tiempo.

El analista considera que detrás de las protestas existe también una disputa política relacionada con la fragmentación de la izquierda boliviana y el debilitamiento del Movimiento al Socialismo (MAS), organización que lideró Evo Morales durante años.

Actualmente, los intentos de diálogo impulsados por diferentes sectores continúan sin resultados concretos. Mientras tanto, crece el debate sobre la posibilidad de que el Gobierno declare un estado de excepción para enfrentar los bloqueos y restablecer la circulación en varias regiones del país.

Para Zárate, el presidente Rodrigo Paz enfrenta una decisión determinante en las próximas semanas: mantener su apuesta por el diálogo o aplicar medidas más firmes dentro del marco legal para recuperar el control de la situación.

“Seguir esperando le da una imagen de humanidad, pero también lo desgasta”, señaló el experto, quien considera que la evolución de la crisis será clave para definir el futuro político inmediato de Bolivia.

Por ahora, el Gobierno continúa buscando mecanismos de negociación mientras distintos sectores sociales y económicos exigen soluciones urgentes ante una crisis que mantiene en vilo al país.

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