Falleció Yayoi Kusama, la artista japonesa conocida como la “reina de los lunares”
La artista japonesa Yayoi Kusama, reconocida mundialmente por sus obras cubiertas de lunares y sus instalaciones inmersivas, falleció a los 97 años, según informó su empresa mediante un comunicado emitido este miércoles 27 de agosto.
Kusama murió el pasado 14 de agosto en un hospital de Tokio. A lo largo de una carrera que se extendió durante décadas, desarrolló una propuesta artística que trascendió las fronteras de Japón y la convirtió en una de las figuras más reconocidas del arte contemporáneo.
Sus característicos lunares, patrones repetitivos y las populares “Infinity Mirror Rooms”, conocidas como habitaciones de espejos infinitos, se convirtieron en símbolos de su trabajo y atrajeron a millones de visitantes en diferentes partes del mundo.
Una vida marcada por el arte
Nacida en Matsumoto, Japón, en 1929, Kusama comenzó a dibujar desde niña. Según relató en distintas ocasiones, desde temprana edad experimentó alucinaciones en las que las flores parecían rodearla y hablarle. El dibujo se convirtió en una forma de representar y afrontar esas experiencias.
La artista describió posteriormente su trabajo como una expresión de su propia vida y de sus experiencias personales.
En 1958, Kusama viajó a Nueva York para desarrollar su carrera artística. Allí recibió el respaldo de la reconocida artista Georgia O’Keeffe y comenzó a llamar la atención con sus llamadas Infinity Nets, grandes composiciones basadas en patrones repetitivos.
Durante su trayectoria también abordó temas relacionados con la desigualdad de género y atravesó períodos de crisis personales.
Reconocimiento internacional
Su consagración internacional llegó en 1993, cuando representó a Japón en la Bienal de Venecia. Desde entonces, sus exposiciones se convirtieron en grandes acontecimientos y sus obras alcanzaron importantes valores en el mercado internacional del arte.
Desde 1973, Kusama residía nuevamente en Japón y continuó trabajando mientras recibía tratamiento voluntario en un hospital psiquiátrico.
Hasta sus últimos años permaneció vinculada a la creación artística. Su legado queda marcado por una estética única que convirtió los lunares, los espejos y la repetición en una de las expresiones más reconocibles del arte contemporáneo.

